En el marco del Día Internacional contra la Corrupción, el pasado 10 de diciembre se llevó a cabo el evento “De Palermo a Mérida: esfuerzos renovados frente al histórico reto de prevenir el lavado de dinero”, organizado por TRIPODE, la alianza estratégica entre Pacto Global Red México, UNODC México y Transparencia Mexicana.
La sesión abrió un espacio de diálogo sobre el contexto actual que enfrenta el país en materia de crimen organizado y su estrecha relación con el lavado de dinero y la corrupción. A partir de este análisis, se vinculó la Convención de Palermo con la Convención de Mérida, con el objetivo de comprender cómo ambos marcos internacionales se complementan para atender problemáticas profundamente entrelazadas.
Durante el intercambio, las empresas representantes coincidieron en que la regulación y los mecanismos de control deben trascender los límites de la propia organización y extenderse a toda la cadena de valor. Esto porque las empresas grandes suelen tener controles robustos y recursos para atender la regulación y mitigar riesgos.
En el caso de las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPyMEs), el reto es doble: por un lado, deben salvaguardar la integridad y viabilidad de sus operaciones frente a riesgos asociados al crimen organizado; por otro, cumplir con las exigencias regulatorias, las expectativas de clientes y proveedores en materia de integridad y transparencia.
Conscientes de la magnitud de este desafío, TRÍPODE y Pacto Global Red México reiteraron su compromiso de acompañar a las empresas en la construcción de un ecosistema empresarial más íntegro, resiliente y sostenible. Porque las políticas de sostenibilidad y anticorrupción no son exclusivas de unos cuantos: son una responsabilidad compartida y una condición indispensable para el desarrollo sostenible.